De aprendiz de fontanero a ingeniero

La historia de la empresa Porsche comienza en Bohemia, donde nació Ferdinand Porsche el 3 de septiembre de 1875 en Maffersdorf, como tercer hijo de Anton Porsche y de su esposa, Anna. Cuando se inventó el automóvil, Ferdinand Porsche tenía once años de edad. Estaba particularmente interesado en la electricidad y a los trece años instaló timbres eléctricos en el domicilio de sus padres y añadió la iluminación eléctrica a los dieciséis años.

El inventor del motor eléctrico al buje de la rueda

Tras su periodo de aprendizaje de fontanero en el negocio de su padre, sus habilidades y su interés por la tecnología le llevaron a comenzar su carrera profesional en la Sociedad de Electricidad Bela Egger & Co., en Viena. Poco después del cambio de siglo comenzó a trabajar para Jacob Lohner, proveedor de la corte austriaca. Con su diseño del motor eléctrico al buje de la rueda sorprendió al mundo automovilístico en el Salón de París de 1900, donde presentó un vehículo con propulsión en las cuatro ruedas: el primer coche del mundo con tracción a las cuatro ruedas. Este principio de fabricación fue utilizado por la NASA setenta años más tarde en el diseño del vehículo de exploración lunar todoterreno. Ferdinand Porsche fue también el promotor del primer vehículo híbrido de la historia, un vehículo propulsado por gasolina y electricidad.

Sus hijos Louise y Ferry

En 1906, Ferdinand Porsche -que por aquel entonces ya era un hombre casado y padre de una niña, Louise (* 1904) - pasó a formar parte de Austro Daimler, en Wiener Neustadt, donde nacería su hijo Ferry (* 1909) tres años más tarde.

El constructor genial

Durante sus diecisiete años de trabajo continuado para esta gran empresa industrial austriaca, que más tarde lideraría en calidad de director general, desarrolló las primeras limusinas de alto rendimiento con forma aerodinámica, que le llevaron a ganar -siendo él mismo el piloto- el famoso Prince Heinrich Tour. Mientras estuvo allí, fabricó también camiones y vehículos terrestres para el ejército del emperador, diseñados para viajar tanto por carretera como por rieles ferroviarios; diseñó también motores de aeronaves (por los cuales le fue concedido un doctorado honorífico por la Universidad Técnica de Viena) y, tras la Primera Guerra Mundial, construyó el primer vehículo deportivo biplaza, el «Sascha», que obtuvo el primer puesto en la carrera Targa Florio.

En 1923, Ferdinand Porsche se trasladó a Stuttgart para convertirse en director técnico de Daimler, donde se hizo cargo del diseño de los famosos modelos S, SS y SSK, al tiempo que contribuyó también a desarrollar motores para camiones, aeronaves, etc. Cuando finalizó su contrato volvió a Austria, donde comenzó a trabajar como director general de Steyr. En 1931 Porsche comenzó a trabajar de manera independiente y fundó su propia empresa de diseño en Stuttgart.