La segunda generación se pone manos a la obra

Durante la Segunda Guerra Mundial, la empresa de diseño Porsche se trasladó a Gmünd, en Carintia, donde Ferry Porsche trabajó con su equipo una vez finalizada la guerra (también lo haría en los talleres de Zell am See) en tractores y cabrestantes, pero también en la reparación de los vehículos militares desguazados.

La creación de la empresa Porsche Konstruktionen GesmbH

Con el propósito de evitar que las fuerzas de ocupación confiscaran el trabajo de toda la vida de su padre mientras este se encontraba recluido en Francia, Ferry Porsche y su hermana Louise (que se había casado en 1928 con el abogado Dr. Anton Piëch) establecieron rápidamente la empresa Porsche Konstruktionen GesmbH en la localidad austriaca de Gmünd el 1 de abril de 1947. Durante este periodo, la empresa -cuya sede se encontraba ahora en Austria- formalizó un contrato con el industrial italiano Dusio para fabricar un coche de carreras de Fórmula 1 con tracción a las cuatro ruedas. Por motivos económicos, el «Cisitalia» nunca llegó a participar en una carrera, pero las ganancias derivadas de este contrato bastaron a los hermanos para pagar la fianza de su padre y garantizar su regreso a casa.

Nacimiento de una marca

Posteriormente Ferry Porsche se dedicó a cumplir su propio sueño. El primer coche deportivo que llevó el nombre de Porsche se fabricó -inspirado en el diseño del Escarabajo- en Austria, en el Valle del Malta, en Carintia. En 1948, Ferry presentó un coche con el número de diseño 356, que se convertiría más adelante en el fundamento de la legendaria reputación de Porsche. El vehículo n.º 1 llevaba todavía un motor central, mientras que los siguientes coupés fabricados a mano en Gmünd incorporaban un motor trasero. Más de una docena de descapotables 356 se fabricaron en los talleres situados en la sede de Alpenstraße de Salzburgo.

El acuerdo con Volkswagen que marcó el rumbo

Con todo, la decisión más trascendental de la historia de la empresa se tomó 1000 km al norte, cuando los aliados decidieron comenzar a fabricar vehículos Volkswagen en la recientemente reconstruida fábrica Volkswagen. Se produjo una gran demanda de ingenieros de Porsche para respaldar el arranque de la empresa. Al mismo tiempo, Ferry Porsche estaba entablando negociaciones contractuales con el recién nombrado director general de VW, Nordhoff. Las partes más relevantes del contrato eran las tasas de licencia por cada Escarabajo que se fabricara, la autorización para fabricar un deportivo basado en el Beetle (el Porsche 356) y las ventas a través de lo que más tarde se convertiría en la red internacional VW, los acuerdos relativos a los servicios técnicos de la empresa de diseño Porsche y, por último, la autorización para actuar como importador general de VW en Austria. Este contrato de gran alcance se celebró en Bad Reichenhall entre Ferdinand Porsche, Ferry Porsche, Louise Piëch y Anton Piëch por una parte y el director general de VW, Nordhoff, por la otra. De esta manera, el Escarabajo, el diseño del patriarca, se convirtió en el fundamento del gran éxito que Porsche cosecharía más tarde en Salzburgo y Stuttgart.

El 7 de septiembre de 1948, la administración de distrito de Spittal an der Drau emitió una licencia comercial a nombre de Ferdinand Porsche, ingeniero, para la «comercialización de vehículos comerciales y piezas, restringida a los productos fabricados en la fábrica de motores de Wolfsburg (que más tarde sería la fábrica Volkswagen)».

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